jueves, 6 de diciembre de 2018

[ † ] Jueves del Santísimo Sacramento. 06/12/2018. San Emilio ¡ruega por nosotros!

JA
JMJ

Pax

El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el Reino de los cielos

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 7, 21.24-27

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No todo el que me dice "¡Señor, Señor!" entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
El que escucha mis palabras y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, bajaron las crecientes, soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no se cayó, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha mis palabras y no las pone en práctica, se parece a un hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, bajaron las crecientes, soplaron los vientos y chocaron contra la casa; y la arrasaron completamente".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor, Jesús.

Suplicamos tu oración: Esto es gratis pero cuesta. No sería posible sin tus oraciones: al menos un Avemaría de corazón por cada email que leas. Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor es contigo; bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús; Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. ¡Recuérdanos en tus intenciones de Misa!

Aclaración: una relación muere sin comunicación y comunidad-comunión. Con Dios es igual: las "palabras de vida eterna" (Jn 6,68; Hc 7,37) son fuente de vida espiritual (Jn 6, 63), pero no basta charlar por teléfono (oración), es necesario visitarse, y la Misa permite ver a Jesús, que está tan presente en la Eucaristía, que Hostias han sangrado: www.therealpresence.org/eucharst/mir/span_mir.htm

Por leer la Palabra, no se debe dejar de ir a Misa, donde ofrecemos TODO (Dios) a Dios: al actualizarse el sacrificio de la Cruz, a) co-reparamos el daño que hacen nuestros pecados al Cuerpo de Cristo que incluye los Corazones de Jesús y de María, a Su Iglesia y nosotros mismos, b) adoramos, c) agradecemos y d) pedimos y obtenemos Gracias por nuestras necesidades y para la salvación del mundo entero… ¿Que pasa en CADA Misa? 5 minutos: http://www.youtube.com/watch?v=v82JVdXAUUs

Nota: es una película protestante, por eso falta LA MADRE.

El Misterio de la Misa en 2 minutos: https://www.youtube.com/watch?v=0QCx-5Aqyrk

El que no valora una obra de arte es porque necesita cultura: https://www.youtube.com/watch? HYPERLINK "https://www.youtube.com/watch?v=mTKKaT-KaKw"v=mTKKaT-KaKw

Lo que no ven tus ojos (2 minutos): http://www.gloria.tv/media/y3hgYNp23xu

El Gran Milagro (película completa): http://www.gloria. HYPERLINK "http://www.gloria.tv/media/hYyhhps7cqX"tv/media/hYyhhps7cqX

Explicación: http://www.youtube.com/watch?v=eFObozxcTUg#!

San Leonardo, "El GRAN tesoro oculto de la Santa Misa": http: HYPERLINK "http://iteadjmj.com/LIBROSW/lpm1.doc"//iteadjmj.com/LIBROSW/lpm1.doc 

Audio (1/5): https://www.youtube.com/watch?v=2NjKuVnxH58

Si Jesús se apareciera, ¿no correríamos a verlo, tocarlo, adorarlo? Jesús está aquí y lo ignoramos. Jesús nos espera (Mc 14,22-24) en la Eucaristía: "si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros" (Jn 6,53; 1 Jn 5,12). La Misa es lo mínimo para salvarnos. Es como si un padre dijera "si no comes, te mueres, así que come al menos una vez por semana". Si comulgamos en estado de Gracia y con amor, nos hacemos uno (común-unión) con el Amor y renovamos la Nueva Alianza de Amor. Si faltamos a las bodas del Cordero (Ap.19,7-10) con su Iglesia (nosotros), sabiendo que rechazamos el Amor de Dios, que está derramando toda su Sangre por nuestros pecados personales, nos auto-condenamos a estar eternamente sin Amor: si una novia falta a su boda, es ella la que se aparta del amor del Novio para siempre, sabiendo que Él da la Vida por ella en el altar. ¿Qué pensaríamos si un cónyuge le dice al otro: "Te amo, pero no quiero verte todos los días, y menos los de descanso"? ¿Le ama realmente?

Faltar a Misa viola los principales mandamientos: el primero ("Amar a Dios sobre todas las cosas") y tercero ("Santificar las fiestas"). Por nuestro propio bien y evitar el infierno eterno, Dios sólo nos pide que nos regalemos 1 de las 168 horas de vida que Él nos regala cada semana: 0,6% ¡No seamos ingratos! Idolatramos aquello que preferimos a Él: los "dioses" son el descanso, entretenimiento, comida, trabajo, compañía, flojera. Prefieren baratijas al oro. Si en la Misa repartieran 1 millón de dólares a cada uno, ¿qué no harías para asistir? ¡Pues recibes infinitamente más! "Una misa vale más que todos los tesoros del mundo"… Por todo esto, es pecado mortal faltar sin causa grave a la Misa dominical y fiestas (Catecismo 2181; Mt 16, 18-19; Ex 20,8-10; Tb 1,6; Hch 20,7; 2 Ts 2,15).

Si rechazamos la Misa, ¿cómo vamos a decir "Padre Nuestro" si rechazamos volver a la Casa del Padre? ¿cómo decir "Santificado sea Tu Nombre", "Venga a nosotros Tu Reino", "Hágase Tu Voluntad", "Danos hoy nuestro pan supersubstancial de cada día" y "no nos dejes caer en la tentación más líbranos del malo", si todo eso lo obtenemos de la Misa?

Estamos en el mundo para ser felices para siempre, santos. Para lograr la santidad, la perfección del amor, es imprescindible la Misa y comunión, si es posible, diaria, como pide la Cátedra de Pedro, el representante de Cristo en la tierra (Canon 904). Antes de comulgar debemos confesar todos los pecados mortales: "quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propia condenación" (1 Cor 11,29; Rm 14,23). ¿Otros pecados mortales? no confesarse con el Sacerdote al menos una vez al año (CDC 989), no comulgar al menos en tiempo pascual (920), abortar (todos los métodos anticonceptivos no barrera son abortivos), promover el aborto (derecho a decidir, derechos (i)reproductivos, fecundación artificial), planificación natural sin causa grave, deseo o actividad sexual fuera del matrimonio por iglesia, privar de Misa a niños en uso de razón, borrachera, drogas, comer a reventar, envidia, calumnia, odio o deseo de venganza, ver pornografía, robo importante, chiste o burla de lo sagrado… ver más en http://www.iesvs.org/p/blog-page.html

Si no ponemos los medios para confesamos lo antes posible y nos sorprende la muerte sin arrepentirnos, nos auto-condenamos al infierno eterno (Catecismo 1033-41; Mt. 5,22; 10, 28; 13,41-50; 25, 31-46; Mc 9,43-48, etc.). Estos son pecados mortales objetivamente, pero subjetivamente, pueden ser menos graves, si hay atenuantes como la ignorancia. Pero ahora que lo sabes, ya no hay excusa (Jn 15,22).

 

 

Misal

 

jue 1a. Adviento

Antífona de Entrada

Tú estás cerca, Señor, y todos tus caminos son derechos; desde el principio comprendí que tu alianza la estableciste para siempre.

Oración Colecta

Oremos:
Despierta tu poder, Señor, y ven a socorrernos con tu fuerza; que tu amor y tu perdón apresuren la salvación que retardan nuestros pecados.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

Primera Lectura

El pueblo justo se mantiene fiel al Señor

Lectura del libro del profeta Isaías 26, 1-6

Aquel día se cantará este canto en el país de Judá:
"Tenemos una ciudad fuerte; ha puesto el Señor para salvarla murallas y baluartes: Abran las puertas para que entre el pueblo justo, el que se mantiene fiel; su ánimo está firme para conservar la paz, porque confía en ti. Confíen siempre en el Señor, porque el Señor es la roca perpetua: doblegó a los que habitaban en la altura; derribó a la ciudad encumbrada, la derribó hasta el suelo, la arrojó en el polvo , y la pisan los pies, los pies de los humildes, las pisadas de los pobres".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 117

Bendito el que viene en nombre del Señor.

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con los fuertes una alianza.
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Abranme las puertas del templo, que quiero entrar a dar gracias a Dios. Esta es la puerta del Señor y por ella entrarán los que le viven fieles. Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mí la salvación.
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Libéranos, Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine.
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca.
Aleluya.

Evangelio

El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el Reino de los cielos

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 7, 21.24-27

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"No todo el que me dice "¡Señor, Señor!" entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
El que escucha mis palabras y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, bajaron las crecientes, soplaron los vientos y arremetieron contra la casa; pero no se cayó, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha mis palabras y no las pone en práctica, se parece a un hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, bajaron las crecientes, soplaron los vientos y chocaron contra la casa; y la arrasaron completamente".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor, Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, y concédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando nos alcance la salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Prefacio

Las dos venidas de Cristo

En verdad es justo y necesario,es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

Antífona de la Comunión

Vivamos en este mundo como humanos responsables, justos y que sirven a Dios, en espera de que se cumpla la feliz esperanza: la manifestación gloriosa de Jesucristo, nuestro Dios y salvador.

 

Oración después de la Comunión

Oremos:
Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no poner nuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

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Meditación diaria

 

Adviento. 1ª semana. Jueves

VINO A CUMPLIR LA VOLUNTAD DEL PADRE

— Identificar nuestra voluntad con la del Señor. Cómo nos manifiesta Dios su voluntad. Voluntad de Dios y santidad.

— Otros modos de manifestarse la voluntad de Dios en nuestra vida: la obediencia. Imitar a Jesús en su ardiente deseo de cumplir la voluntad de su Padre Dios. Humildad.

— Cumplir la voluntad de Dios en momentos en que cuesta o resulta ingrata o difícil.

I. La vida de una persona se puede edificar sobre muy diferentes cimientos: sobre roca, sobre barro, sobre humo, sobre aire... El cristiano sólo tiene un fundamento firme en el que apoyarse con seguridad: el Señor es la Roca permanente1.

El Señor nos habla en el Evangelio de la Misa2 de dos casas. En una de ellas quizá se quiso ahorrar la cimentación, quizá hubo prisa por terminarla. No se puso el debido cuidado. Al que edificó de esta manera el Señor le llama hombre loco. Las dos casas quedaron terminadas y parecían iguales, pero tenían muy distinto fundamento: una de ellas estaba cimentada sobre piedra firme; la otra, no. Pasó algún tiempo y llegaron las dificultades que pondrían a prueba la solidez de la edificación. Un día hubo temporal: cayó la lluvia, y los ríos salieron de madre y soplaron los vientos contra aquella casa.

Fue el momento en el que probaron su consistencia. Una se mantuvo firme en lo esencial; la otra se derrumbó estrepitosamente y el desastre fue completo.

Nuestra vida solo puede estar edificada sobre Cristo mismo, nuestra única esperanza, nuestro único fundamento. Y esto quiere decir, en primer lugar, que procuramos identificar nuestra voluntad con la suya. No es la nuestra una adhesión más o menos superficial a una borrosa figura de Cristo, sino una adhesión firme a su querer y a su Persona. No todo el que dice Señor, Señor, entrará en el reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos, leemos también en el Evangelio de la Misa.

La voluntad de Dios es la brújula que nos indica en todo momento el camino que nos lleva a Él; es, al mismo tiempo, el sendero de nuestra propia felicidad. El cumplimiento del querer divino nos da también una gran fortaleza para superar los obstáculos.

¡Qué alegría poder decir al final de nuestros días: he procurado siempre buscar y seguir la voluntad de Dios en todo! No nos alegrarán tanto los triunfos cosechados, ni nos importarán demasiado los fracasos y los sufrimientos padecidos. Lo que nos importará, y mucho, es si hemos amado el querer de Dios sobre nuestra vida, que se manifestó unas veces de modo más general y otras de forma muy concreta. Siempre con la suficiente claridad, si no cegamos la luz del alma, que es la conciencia.

El cumplimiento amoroso de la voluntad de Dios es, a la vez, la cima de toda santidad: "Todos los fieles cristianos, en las condiciones, ocupaciones o circunstancias de su vida, y a través de todo eso, se santificarán más cada día si lo aceptan todo con fe, como venido de la mano del Padre celestial, y colaboran con la divina voluntad..."3. Es aquí donde se demuestra nuestro amor a Dios, y también el grado de unión con Él. Y el Señor nos manifiesta su voluntad a través de los Mandamientos, de las indicaciones, consejos y preceptos de nuestra Madre la Iglesia, y de las obligaciones que conlleva la propia vocación y estado.

Reconocer y amar la divina voluntad en esos deberes nos dará la fuerza necesaria para hacerlos con perfección, y en ellos encontraremos el lugar donde ejercitar las virtudes humanas y las sobrenaturales. La voluntad de Dios está muy relacionada con la sonriente caridad de todos los días, con el cumplimiento del deber aunque resulte dificultoso, con la ayuda que prestamos, en lo sobrenatural y en lo humano, a quienes están a nuestro lado.

II. La voluntad de Dios se nos manifiesta de una forma expresa a través de aquellas personas a quienes debemos obediencia, y a través de los consejos recibidos en la dirección espiritual.

La obediencia no tiene su fundamento último en las cualidades –personalidad, inteligencia, experiencia, edad– del que manda. Jesús superaba infinitamente –era Dios– a María y a José, y les obedecía4. Es más, "Jesucristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre, inauguró en la tierra el reino de los cielos, nos reveló su misterio y realizó la redención con su obediencia"5.

Quienes piensan que la obediencia es un sometimiento indigno del hombre y propio de personas con escasa madurez han de considerar que el Señor se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz6. Cristo obedece por amor, por cumplir la voluntad de su Padre; ese es el sentido de la obediencia cristiana: la que se debe a Dios y a sus mandamientos, la que se debe a la Iglesia, a los padres, la que de un modo u otro rige en la vida profesional, social, etcétera, cada una en su orden.

Para obedecer como obedeció Jesús es necesario un ardiente deseo de cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida, y ser humildes. El espíritu de obediencia no cabe en un alma dominada por la soberbia. Solo el humilde acepta gustosamente otro criterio distinto del suyo –el de Dios–, al que debe conformar sus actos.

El que no es humilde rechazará abiertamente el mandato unas veces, y otras lo aceptará aparentemente, pero sin darle cabida, en realidad, en su corazón, porque lo someterá a discusión crítica y a limitaciones, y perderá el sentido sobrenatural que tiene la obediencia. "Estemos precavidos, entonces, porque nuestra tendencia al egoísmo no muere, y la tentación puede insinuarse de muchas maneras. Dios exige que, al obedecer, pongamos en ejercicio la fe, pues su voluntad no se manifiesta con bombo y platillo. A veces el Señor sugiere su querer como en voz baja, allá en el fondo de la conciencia: y es necesario escuchar atentos, para distinguir esa voz y serle fieles.

"En muchas ocasiones, nos habla a través de otros hombres, y puede ocurrir que la vista de los defectos de esas personas, o el pensamiento de si están bien informados, de si han entendido todos los datos del problema se nos presente como una invitación a no obedecer"7. Sin embargo, nuestro deseo de cumplir la voluntad de Dios superará ese y otros obstáculos que se puedan presentar a nuestra obediencia.

La humildad da paz y alegría para realizar lo mandado hasta en los menores detalles. El humilde se siente gozosamente libre al obedecer. "Mientras nos sometemos humildemente a la voz ajena nos superamos a nosotros mismos en el corazón"8, superamos el propio egoísmo y rompemos con sus lazos, que nos esclavizan.

En el apostolado, la obediencia se hace indispensable. De nada sirven el esfuerzo, los medios humanos, las mortificaciones..., sin obediencia todo sería inútil ante Dios. De nada serviría trabajar con tesón toda una vida en una obra humana si no contáramos con el Señor. Hasta lo más valioso de nuestras obras quedaría sin fruto si prescindiéramos del deseo de cumplir la voluntad de Jesús: "Dios no necesita de nuestros trabajos, sino de nuestra obediencia"9.

III. La voluntad de Dios también se nos manifiesta en aquellas cosas que Él permite y que no resultan como esperábamos, o son incluso totalmente contrarias a lo que deseábamos o habíamos pedido con insistencia en la oración.

Es el momento entonces de aumentar nuestra oración y de fijarnos mejor en Jesucristo. Especialmente cuando nos resulten muy duros y difíciles los acontecimientos: la enfermedad, la muerte de un ser querido, el dolor de los que más queremos...

El Señor hará que nos unamos a su oración: No se haga como yo quiero, Padre, sino como quieres Tú10. No se haga mi voluntad, sino la tuya11. Él quiso incluso compartir con nosotros todo lo que a veces tiene de injusto y de incomprensible el dolor. Pero también nos enseñó a obedecer hasta la muerte, y muerte de cruz12.

Si alguna vez nos toca sufrir mucho, al Señor no le ofenden nuestras lágrimas. Pero enseguida hemos de decir: Padre, hágase tu voluntad. En nuestra vida puede haber momentos de mayor dureza, quizá de oscuridad y de dolor profundo, en los que cueste más aceptar la voluntad de Dios, con tentaciones de desaliento. La imagen de Jesús en el huerto de Getsemaní nos señala cómo hemos de proceder en esos momentos: hemos de abrazar la voluntad de Dios sin poner límite alguno ni condiciones de ninguna clase, y en una oración perseverante.

No serán pocas las veces en que, a lo largo de nuestra vida, tendremos que hacer actos de identificación con lo que es voluntad de nuestro Padre Dios. Y diremos interiormente en nuestra oración personal: "¿Lo quieres, Señor?... ¡Yo también lo quiero!"13. Y vendrá la paz, la serenidad a nuestra alma y a nuestro alrededor.

La fe nos hará ver una sabiduría superior detrás de cada acontecimiento: "Dios sabe más. Los hombres entendemos poco de su modo paternal y delicado de conducirnos hacia Él"14. Jesucristo nos consolará de todos nuestros pesares, y quedarán santificados.

Hay una providencia detrás de cada acontecimiento, todo está ordenado y dispuesto para que sirva mejor a la salvación de cada uno; absolutamente todo, tanto lo que sucede en el ámbito más general como lo que ocurre cada día en el pequeño universo de nuestra profesión y familia. Todas las cosas pueden y deben ayudarnos a encontrar a Dios, y por tanto a encontrar la paz y la serenidad en nuestra alma: Todo contribuye al bien de los que aman a Dios15.

El cumplimiento de la voluntad de Dios es fuente de serenidad y de paz. Los santos nos han dejado el ejemplo de un cumplimiento sin condiciones de la divina voluntad. Así se expresaba San Juan Crisóstomo: "En toda ocasión yo digo: ¡Señor, hágase tu voluntad!: no lo que quiere este o aquel, sino lo que tú quieres que haga. Este es mi alcázar, y esta es mi roca inamovible, este es mi báculo seguro"16.

Terminamos nuestra oración pidiendo con la Iglesia: Señor y Dios nuestro, a cuyo designio se sometió la Virgen Inmaculada aceptando, al anunciárselo el ángel, encarnar en su seno a tu Hijo: tú, que la has transformado por obra del Espíritu Santo en templo de tu divinidad, concédenos, siguiendo su ejemplo, la gracia de aceptar tus designios con humildad de corazón17.

1 Primera lectura de la Misa. Is 26, 5. — 2 Mt 7, 21; 24-27. — 3 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 41. — 4 Lc 2, 51. — 5 Conc. Vat. II, Const. Lumen gentium, 3. — 6 Flp 2, 8. — 7 San Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 17. — 8 San Gregorio Magno, Moralia, 35, 14. — 9 San Juan Crisóstomo, Homilías sobre San Mateo, 56, 5. — 10 Mc 14, 36. — 11 Lc 22, 42. — 12 Flp 2, 8. — 13 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 762. — 14 A. del Portillo, en la presentación de "Amigos de Dios"; el subrayado es nuestro. — 15 Rom 8, 28. — 16 San Juan Crisóstomo, Homilía antes del exilio, 1-3. — 17 Colecta de la Misa del día 20 de diciembre.

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6 de diciembre. 7º Día de la Novena

REFUGIO DE LOS PECADORES

— La Virgen y el sacramento de la Penitencia.

— Su actitud misericordiosa para con los pecadores.

— Nuestro refugio.

I. Salve, llena de gracia, eres llamada clementísima para los pecadores, porque contemplas misericordiosa nuestra miseria1.

Desde muy antiguo fue costumbre en algunos lugares representar a Nuestra Señora con un gran manto debajo del cual se encuentran, con rostros de paz, todo género de gentes: papas y reyes, comerciantes y campesinos, hombres y mujeres... A algunos, que no se cobijaron bien bajo este manto protector, se les ve heridos por alguna flecha: el perezoso es representado sentado y con la flecha en una pierna anquilosada, el goloso con el plato en la mano y la flecha en el vientre...2. Refugium peccatorum: desde siempre los cristianos la han visto como amparo y refugio de los pecadores, donde acudimos a protegernos, como por instinto, en momentos de mayor tentación o dificultades más grandes, o cuando quizá no hemos sido fieles al Señor. Ella es el atajo que nos facilita la vuelta rápida a Jesús.

En los primeros siglos de nuestra fe, los Santos Padres, al tratar del misterio de la Encarnación del Verbo, afirmaron con frecuencia que el seno virginal de María fue el lugar donde se realizó la paz entre Dios y los hombres. Ella, por su especialísima unión con Cristo, ejerce una maternidad sobre los hombres que consiste en "contribuir a restaurar la vida sobrenatural en las almas"3; por esta maternidad, forma parte muy especial del plan querido por Dios para librar al mundo de sus pecados. Para eso, "se consagró totalmente como esclava del Señor a la Persona y a la obra de su Hijo, sirviendo bajo Él y con Él al misterio de la redención"4; estuvo asociada a la expiación de Cristo por todos los pecados del mundo, padeció con Él y fue corredentora en todos los momentos de la vida de Jesús, y de modo muy particular en el Calvario, donde ofreció a su Hijo al Padre y Ella se ofreció juntamente con Él: "Verdaderamente María se ha convertido en la aliada de Dios en virtud de su maternidad divina en la obra de la reconciliación"5. Por esto, suelen comentar muchos teólogos que la Virgen está de algún modo presente en la Confesión sacramental, donde se nos conceden particularmente las gracias de la redención. "Si alguien separa del sacramento de la penitencia la coexpiación de María, introduce entre Ella y Cristo una división que ni existió nunca ni puede ser admitida (...), puesto que es Cristo mismo quien asume en su expiación toda la cooperación expiatoria de su Madre"6.

Muy cerca de la Confesión se encuentra siempre María: está presente en el camino que lleva a este sacramento, disponiendo el alma para que, con humildad, sinceridad y arrepentimiento, se llegue a este sacramento de la misericordia divina. Ella ejerce una labor maternal importantísima, facilitando el camino de la sinceridad y moviendo suavemente a esa fuente de la gracia. En el apostolado de la Confesión, Ella es la primera aliada. Si alguna vez avergüenzan particularmente las faltas cometidas, es el Refugio primero al que hay que acudir. Y Ella, poco a poco, con su gracia maternal, hace fácil lo que al principio quizá resultaba difícil. Si un hijo se ha alejado de la casa paterna, ¿qué madre no estaría dispuesta a facilitarle el regreso? "La Madre de Dios, que buscó afanosamente a su Hijo, perdido sin culpa de Ella, que experimentó la mayor alegría al encontrarle, nos ayudará a desandar lo andado, a rectificar lo que sea preciso cuando por nuestras ligerezas o pecados no acertemos a distinguir a Cristo. Alcanzaremos así la alegría de abrazarnos de nuevo a Él, para decirle que no lo perderemos Más"7.

Santa María, Refugio de los pecadores, nuestro refugio, danos el instinto certero de acudir a Ti cuando nos hayamos alejado, aunque sea poco, del amor de tu Hijo, Danos el don de la contrición.

II. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores...

Siempre es posible el perdón. El Señor desea nuestra salvación y la limpieza de nuestra alma más que nosotros mismos. Dios es todopoderoso, es nuestro Padre y es Amor. Y Jesús dice a todos, y a nosotros también: no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores8. Él nos llama y en esta Novena con más fuerza para que, con la ayuda de su Madre, nos despeguemos del egoísmo, de pequeños rencores quizá, faltas de amor, juicios precipitados sobre los demás, faltas de desprendimiento... Debemos acercarnos a la gran fiesta de Nuestra Señora con un corazón más limpio. En la intimidad del corazón, debemos sentir esa llamada a una mayor pureza interior. Una tradición muy antigua narra la aparición del Señor a San Jerónimo. Jesús le dijo: Jerónimo, ¿qué me vas a dar?, a lo que el Santo respondió: Te ofreceré mis escritos. Y Cristo replicó que no era suficiente. ¿Qué te entregaré entonces?, ¿mi vida de mortificación y de penitencia? La respuesta fue: Tampoco me basta. ¿Qué me queda por dar?, preguntó Jerónimo. Y Cristo le contestó: Puedes darme tus pecados, Jerónimo9. A veces puede costar reconocer ante Dios los pecados, las flaquezas y los errores: darlos sin envoltura alguna, como son, sin justificación, con sinceridad de corazón, llamando a cada cosa por su nombre. Dios los toma porque es lo que nos separa de Él y de los demás, lo que nos hace sufrir, lo que impide una verdadera vida de oración. Dios los desea para destruirlos, para perdonarlos, y darnos a cambio una fuente de Vida.

Enseña San Alfonso M.ª de Ligorio que el principal oficio que el Señor encomendó a María es ejercitar la misericordia, y que todas sus prerrogativas las pone María al servicio de la misma10.

Resulta sorprendente, gozosamente sorprendente, la insistencia de Jesús en su llamada constante a los pecadores, pues el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido11. A través del ejercicio de esta actitud misericordiosa para con todos, le conocieron muchos de quienes vivieron cerca de Él: los fariseos y los escribas murmuraban y, decían: éste recibe a los pecadores y come con ellos12. Y, ante el asombro de todos, libra a la mujer adúltera de la humillación a que está siendo sometida, y luego la despedirá, perdonada, con estas sencillas palabras: Vete y no peques más13. Siempre es así Jesús. Nunca entre en nuestra mente recomendaba el Cardenal Newman la idea de que Dios es un amo duro, severo14. Esta imagen es la que se puede formar quien se comportaría de esa manera -con enfado, con dureza, con frialdad; quien se sintiera ofendido por otro. Pero Dios no es así, nos quiere más, nos busca más cuanto peor es nuestra situación.

La misión de María no es ablandar la justicia divina. Dios es siempre bueno y misericordioso. La misión de Nuestra Señora es la de disponer nuestro corazón para que podamos recibir las innumerables gracias que el Señor nos tiene preparadas. "¿No será María un suave y poderoso estímulo para superar las dificultades inherentes a la Confesión sacramental? Más aún, ¿no invita Ella a la aceptación de esas dificultades para transformarlas en medio de expiación de las culpas propias y ajenas?"15. Acudamos siempre a Ella mientras nos preparamos y disponemos a recibir este sacramento.

Santa María, "Esperanza nuestra, míranos con compasión, enséñanos a ir continuamente a Jesús y si caemos, ayúdanos a levantarnos, a volver a Él, mediante la confesión de nuestras culpas y pecados en el Sacramento de la Penitencia, que trae sosiego al alma"16.

III. Sancta María, refugium nostrum et virtus... Refugio y fortaleza nuestra.

La palabra refugio viene del latín lugere, huir de algo o de alguien... Cuando se acude a un refugio se huye del frío, de la oscuridad de la noche, de una tormenta; y se busca seguridad, abrigo y resguardo. Cuando acudimos a Nuestra Señora, encontramos la única protección verdadera contra las tentaciones, el desánimo, la soledad... Muchas veces solo el hecho de comenzar a rezarle es suficiente para que la tentación desaparezca, para recuperar la paz y el optimismo. Si en algún momento encontramos más dificultades y las tentaciones aprietan, hemos de acudir con prontitud a guarecernos bajo el manto de Nuestra Señora. "Todos los pecados de tu vida parece como si se pusieran de pie. No desconfíes. Por el contrario, llama a tu Madre Santa María, con fe y abandono de niño. Ella traerá el sosiego a tu alma"17.

En Ella siempre encontraremos cobijo y protección. Ella "consuela nuestro temor, mueve nuestra fe, fortalece nuestra esperanza, disipa nuestros temores y anima nuestra pusilanimidad"18. Sus hijos, percibiendo su amor de madre, se refugian en Ella implorando perdón, y "al contemplar su espiritual belleza se esfuerzan por librarse de la fealdad del pecado, y al meditar sus palabras y ejemplos se sienten llamados a cumplir los mandatos de su Hijo"19.

Madre mía, Refugio de los pecadores, enséñanos a reconocer nuestros pecados y a arrepentirnos de ellos. Sal a nuestro encuentro cuando nos resulte difícil el camino de vuelta hasta tu Hijo, cuando nos sintamos perdidos.

1 Misas de la Virgen María, n. 14. Antífona de la Misa Madre de la reconciliación. — 2 Cfr. M. Trens, María. Iconografía de la Virgen en el arte español, pp. 274 ss.  3 Conc. Vat. II Const. Lumen gentium, 61. — 4 Ibídem, 56. — 5 Juan Pablo II, Exhort. Apost. Reconciliatio et Paenitentia, 2-XII-1984, n. 35. — 6 A. Bandera, La Virgen María y los sacramentos, Rialp, Madrid 1978, p. 173. — 7 San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 278. — 8 Mt 9, 13. — 9 Cfr. F. J. Sheen, Desde la Cruz, p. 16. — 10 San Alfonso Mª. de Ligorio, Las glorias de María, VI. 3, 5. — 11 Mt 18, 11. — 12 Mt 11, 19. — 13 Jn 8, 11. — 14 Card. J. H. Newman, Sermón para el Domingo IV después de Epifanía. — 15 A. Bandera, o. c., pp. 179-180. — 16 Juan Pablo II, Oración a la Virgen de Guadalupe, enero 1979. — 17 San Josemaría Escrivá, Camino, n. 498. — 18 San Bernardo, Homilía en la Natividad de la Virgen María, 7. — 19 Cfr. Misas de la Virgen María, n. 14. Prefacio de la Misa Madre de la reconciliación.

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6 de diciembre

SAN NICOLÁS DE BARI*

Memoria

— Los santos amigos de Dios, son nuestros intercesores ante Él. San Nicolás.

— Necesidad de los bienes humanos y materiales.

— Generosidad y desprendimiento en los bienes. Acudir a San Nicolás en las necesidades económicas.

I. Leemos en el Antiguo Testamento cómo, cuando el Señor se disponía a destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra en castigo por sus pecados, intercedió Abrahán ante Él: Si hubiera cincuenta justos en la ciudad, ¿los exterminarías acaso y no perdonarías al lugar por los cincuenta justos?... Y le dijo Yahvé: si hallare en Sodoma cincuenta justos, perdonaría por ellos a todo el lugar. Pero Abrahán insistía lleno de confianza: ¿Y si se hallaren allí cuarenta?..., ¿veinte?... ¿Y si se hallaren allí diez? Y le contestó Yahvé: por los diez no la destruiría1. La respuesta del Señor es siempre misericordiosa.

También Moisés acudía a la misericordia divina, invocando a los que habían sido amigos de Dios: acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Jacob, tus siervos2. De Jeremías, ya difunto, se lee: este es el amador de la nación, que ora mucho por el pueblo y por la ciudad santa3. En el Evangelio vemos cómo un centurión envía a unos ancianos, amigos del Señor, para que intercedan por él. Y estos, cuando llegaron junto a Jesús, le rogaban encarecidamente diciendo: Merece que le hagas esto, pues aprecia a nuestro pueblo y él mismo nos ha construido una sinagoga4. Jesús escuchó complacido a los judíos que hablaban en favor de este gentil: merece que le hagas esto... El mismo San Pablo pedía a los cristianos de Roma: os suplico, hermanos, por Nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo, que me ayudéis con vuestras oraciones, rogando por mí al Señor5. Y comenta San Jerónimo al hablar de los hermanos ya muertos: "si los Apóstoles y los mártires, cuando estaban encerrados en un cuerpo y tenían motivos para ocuparse de sí mismos, oraban por los demás, ¡cuánto más, después de la corona, la victoria y el triunfo!"6.

Desde siempre creyó la Iglesia que los santos que gozan ya de la eterna bienaventuranza, y las benditas almas del Purgatorio, son nuestros grandes aliados e intercesores. Ellos atienden nuestras peticiones y las presentan al Señor, avaladas por los méritos que adquirieron aquí en la tierra con su vida santa.

De San Nicolás, cuya fiesta celebramos hoy, se cuenta que fue muy generoso aquí en la tierra con la fortuna que heredó de unos padres ricos, cuando él era aún joven. Por eso se le considera intercesor en las necesidades materiales y económicas.

El Fundador del Opus Dei le tenía una gran devoción, y contaba que un día, abrumado ante muchos problemas económicos, se acordó de San Nicolás momentos antes de comenzar la celebración de la Santa Misa. Le hizo esta promesa en la sacristía: "si me sacas de esto, te nombro Intercesor". Pero, al subir las gradas del altar, se arrepintió de las condiciones, y le dijo: "y si no me sacas, te nombro igual". Salió adelante en aquellas circunstancias y acudió a la intercesión del Santo otras muchas veces7.

Muchas personas a lo largo de los siglos han acudido a San Nicolás ante situaciones económicas difíciles en la familia, en el trabajo, en las obras apostólicas, que frecuentemente han de tener una base económica. No temamos pedir al Señor estas ayudas materiales que Él mismo nos invita a solicitar cuando recitamos el Padrenuestro: danos hoy nuestro pan de cada día. Y muchas veces lo podemos pedir por mediación de los santos.

II. Mientras estemos en la tierra vamos a necesitar medios materiales y humanos, tanto para el sostenimiento de la propia familia como de aquellas tareas apostólicas que el Señor nos pida que promovamos o que colaboremos de alguna manera en ellas. Los bienes económicos son eso: bienes; se convierten en males cuando no sirven para hacer el bien; cuando hay un apegamiento desordenado que impide ver los sobrenaturales. San León Magno enseña que Dios no solo nos ha dejado los bienes espirituales, sino también los corporales8, para que los orientemos al bien humano y sobrenatural de los demás.

El mismo Jesús enseñó a los Apóstoles la necesidad de emplear medios humanos. En la primera misión apostólica les indicó expresamente: no llevéis bolsa ni alforja... Les deja sin apoyo material alguno para que vean que es Él, Jesús, quien da la eficacia. Comprendieron entonces que las curaciones, las conversiones, los milagros no se debían a sus cualidades humanas, sino al poder de Dios. Sin embargo, cuando está ya próxima la partida, complementa aquella primera enseñanza: ahora, el que tenga bolsa, que la lleve; y del mismo modo alforja9. Aunque los medios sobrenaturales son los principales en todo apostolado, quiere el Señor que utilicemos todos los medios humanos a nuestro alcance como si no existiera ninguno sobrenatural; los económicos, también.

Jesús mismo, para realizar su misión divina quiso servirse a menudo de medios terrenos: unos cuantos panes y unos pececillos, un poco de barro, la ayuda material de aquellas piadosas mujeres que le seguían...

Cuando sintamos la necesidad en la familia, en las obras apostólicas en las que colaboramos, etc., no dudemos en acudir al Señor. No olvidemos cómo su primer milagro, por intercesión de Nuestra Señora, se realizó para sacar de apuros a unos recién casados en un asunto que no era de vital importancia. ¿Cómo no nos va a atender a nosotros, si alguna vez le necesitamos? Pero no nos olvidemos tampoco de hacer todo lo que esté de nuestra parte, como aquellos sirvientes de Caná que llenaron de agua las tinajas hasta arriba10: pusieron todo lo que estaba en sus manos.

Alguna vez, en situaciones económicas apuradas, este texto puede dar paz a nuestras almas: "Me encuentro en una situación económica tan apurada como cuando más. No pierdo la paz. Tengo absoluta seguridad de que Dios, mi Padre, resolverá todo este asunto de una vez.

"Quiero, Señor, abandonar el cuidado de todo lo mío en tus manos generosas. Nuestra Madre ¡tu Madre! a estas horas, como en Caná, ha hecho sonar en tus oídos: ¡no tienen!... Yo creo en Ti, espero en Ti, Te amo, Jesús: para mí, nada; para ellos"11.

III. Se darán en nuestra vida ocasiones en las que el Señor aliente nuestra generosidad, y contribuyamos con nuestros medios económicos muchos o apenas ninguno al sostenimiento de la Iglesia o de instituciones buenas que promueven obras de cultura o de asistencia a gentes más necesitadas. También es posible que, además, debamos recaudar fondos para esas obras. Muchas páginas del Nuevo Testamento nos muestran el empeño de los discípulos de Cristo y de los primeros cristianos por allegar medios para la extensión del Evangelio. Vemos, por ejemplo, a Mateo, de buena posición económica, que desborda gratitud hacia Cristo12. Y aquel grupo de mujeres que sigue al Señor y le asistían con sus bienes13. Y esos otros discípulos gentes hacendadas, como José de Arimatea, que cede su sepulcro al Maestro y costea su sudario14; o Nicodemo, que se ocupa de comprar gran cantidad de mirra y áloes para embalsamar el Cuerpo del Señor15. De igual modo, observamos el heroico comportamiento de los primeros cristianos que vendían sus posesiones y demás bienes16, y todos los que tenían posesiones o casas, vendiéndolas, traían el precio de ellas y lo ponían a los pies de los Apóstoles17.

San Pablo organizará colectas en Antioquía, en Galacia, en Macedonia, en Grecia para socorrer a los fieles de Jerusalén, provocando la emulación de unos y otros18. Cuando el Apóstol escribe a los cristianos de Corinto les agradece su generosidad en la colecta que llevan a cabo, les alienta en su propósito y les dice: porque esto es lo que os conviene19. Y Santo Tomás, comentando estas palabras, resalta el provecho que se saca del desprendimiento de los bienes en favor de otros: "El bien de la piedad es más útil para quien la ejerce que para aquel que la recibe. Porque quien la ejerce saca de allí un provecho espiritual, mientras quien la recibe solo temporal"20. La limosna es uno de los principales remedios para curar las heridas del alma, que son los pecados21, y atrae siempre la misericordia divina.

Junto a nuestra generosidad y desprendimiento de los bienes, hemos de fomentar en nuestros amigos esa buena disposición del alma, que conseguirá del Señor tantas bendiciones para ellos y sus familias. "He aquí una tarea urgente: remover la conciencia de creyentes y no creyentes hacer una leva de hombres de buena voluntad, con el fin de que cooperen y faciliten los instrumentos materiales necesarios para trabajar con las almas"22. Nos puede servir, para terminar, esta frase que anima al esfuerzo, a la generosidad y al desprendimiento: "pensad ¿cuánto os cuesta también económicamente- ser cristianos?"23.

San Nicolás será nuestro aliado en el Cielo para ser generosos con Dios y con nuestros hermanos, y buscar estos medios económicos necesarios en la tierra. Acudamos a él. Cerca de Dios sigue siendo generoso con los que le invocan.

1 Cfr. Gen 18, 24-32. — 2 Ex 32, 13. — 3 2 Mac 15, 14. — 4 Cfr. Lc 7, 1-10. — 5 Rom 15, 30. — 6 San Jerónimo, Contra Vigilantium, 1, 6. — 7 Cfr A. Vázquez de Prada, El Fundador del Opus Dei, Rialp, 155, 161, 256, 470. — 8 San León Magno, Homilías, 10, 1. — 9 Lc 22, 36. — 10 Jn 2, 7.  11 Cfr. San Josemaría Escrivá, Forja, n. 807. — 12 Mt 9, 9-10. — 13 Lc 8, 3. — 14 Mc 15, 46. — 15 Jn 19, 39. — 16 Hech 2, 45. — 17 Hech 4, 34-35. — 18 2 Cor 8, 8. — 19 2 Cor 8, 10. — 20 Santo Tomás, Comentario a la Segunda Carta a los Corintios, in loc. — 21 Cfr. Catecismo Romano, IV, 14, 23. — 22 San Josemaría Escrivá, Surco, n. 24. — 23 ídem, Amigos de Dios, 126.

* San Nicolás de Bari nació en Patara hacia el año 270, fue Obispo de Mira en Licia (actualmente Turquía) y murió un 6 de diciembre entre los años 345 y 352. Su culto se extendió con rapidez en Oriente y se propagó más tarde en Occidente, principalmente después del traslado de sus reliquias a Bari (Italia) en el siglo xi. Son muy numerosas las iglesias e imágenes que se le han dedicado.

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Santoral (si GoogleGroups corta el texto, lo encontrará en www.iesvs.org)

 

 

San Nicolás 
Obispo 
Año 345

San Nicolás bendito, ruégale a Dios que 
nos libre de todo peligro del alma y del cuerpo.

 

Su nombre significa "Protector y defensor de pueblos".

Este santo fue tan popular en la antigüedad, que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos. Era invocado en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, y la gente conseguía por su intercesión favores admirables.

Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños, y prácticamente con esta fecha se empezaban las festividades de diciembre. Como en alemán se llama "San Nikolaus", lo empezaron a llamar Santa Claus, y lo pintan como un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños (entre nosotros lo llamaron Papá Noel).

De San Nicolás escribieron muy hermosamente San Juan Crisóstomo y otros grandes santos. Su biografía la escribió San Metodio, Arzobispo de Constantinopla, y de ella sacamos los siguientes datos curiosos.

Nació en Licia, Turquía, de padres muy ricos. Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Decía a sus padres: "sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto".

Tenía un tío que era obispo y este lo consagró como sacerdote. Al morir sus padres atendiendo a los enfermos en una epidemia, él quedó heredero de una inmensa fortuna. Entonces repartió sus riquezas entre los pobres y se fue de monje a un monasterio. Después quiso visitar la Tierra Santa donde vivió y murió Jesús, y al volver de allá llegó a la ciudad de Mira (en Turquía) donde los obispos y sacerdotes estaban en el templo discutiendo a quién deberían elegir como nuevo obispo de la ciudad, porque el anterior se había muerto. Al fin dijeron: "elegiremos al próximo sacerdote que entre al templo". Y en ese momento sin saber esto, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo. Por eso se le llama San Nicolás de Mira.

La especialidad de este santo fueron los milagros tan numerosos que logró conseguir de Dios. Lo pintaban con unos niños, porque los antiguos contaban que un criminal hirió a cuchillo a varios niñitos, y el santo al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea. También pintan junto a él a una señorita, porque en su ciudad había un anciano muy pobre con tres hijas y no lograba que se casaran por ser en tan extremo pobres. Entonces el santo por tres días seguidos, cada noche le echó por la ventana una bolsa con monedas de oro, y así el anciano logró casar a sus hijas muy bien.

Es Patrono de los marineros, porque estando unos marineros en medio de una terribilísima tempestad en alta mar, empezaron a decir: "Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen Obispo Nicolás, sálvanos". Y en ese momento vieron aparecer sobre el barco a San Nicolás, el cual bendijo al mar, que se calmó, y en seguida desapareció.

Otro día iban a condenar injustamente a tres amigos suyos que estaban muy lejos. Ellos rezaron pidiendo a Dios que por la intercesión de Nicolás su obispo los protegiera. Y esa noche en sueños el santo se apareció al juez y le dijo que no podía condenar a esos tres inocentes. Y fueron absueltos.

El emperador Licino decretó una persecución contra los cristianos y Nicolás fue encarcelado y azotado, pero siguió aprovechando toda ocasión que se le presentaba, para enseñar la religión a cuantos trataban con él. Más tarde llegó el emperador Constantino y lo liberó a él junto con todos los demás prisioneros cristianos.

Luego apareció la herejía de Arrio que decía que Jesucristo no es Dios. San Nicolás se opuso con toda su sabiduría y con su gran ascendiente y no permitió que los arrianos entraran a su ciudad de Mira.

Dicen que el santo murió el 6 de diciembre del año 345.

En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde estuvo de obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron a Turquía, un grupo de católicos sacó de allí en secreto las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia. En esa ciudad se obtuvieron tan admirables milagros al rezarle a este gran santo, que su culto llegó a ser sumamente popular en toda Europa. Es Patrono de Rusia, de Grecia y de Turquía. En Roma ya en el año 550 le habían construido un templo en su honor.

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Pedro Pascual, Santo Mártir Mercedario, 6 Diciembre  

 

Pedro Pascual, Santo

Mártir Mercedario


Nació en Valencia, España, en ese momento en poder de los musulmanes, hacia el año 1227.

Los moros dominaban todavía la ciudad con sus intransigencias religiosas y con los sufrimientos que les infligían a los cristianos.

El supo y buscó información acerca de cómo vivían los esclavos creyentes en Cristo.

Influenció a sus padres – que tenían dinero – para que rescataran a muchos.

Y justamente, uno de estos rescatados se convirtió en su preceptor.

Después de la reconquista cristiana, Pedro se fue a la universidad de París a seguir sus estudios.

A sus 29 años se doctoró y llegó a ser profesor del afanado centro. Llevado por el amor a Dios y a las tristes condiciones en que vivían los cristianos apresados por lo moros, pensó que su vocación estaba en hacerse sacerdote de la Orden de la Merced.

El fin de esta Orden era rescatar a los cautivos.
Con el tiempo lo eligieron obispo de Jaén, que estaba también bajo la dominación mora.

Apenas entró en la diócesis, comenzó por visitar a tofos sus fieles.

Era un predicador elocuente y contundente contra lo que hacían los invasores.

Llevado a la cárcel, desde ella siguió escribiendo. Debido a su prestigio y temiendo un motín, los moros lo dejaron en libertad.

Emprendió de nuevo su actividad pastoral e incluso la hacía con los mismos musulmanes. Lo arrestaron otra vez y lo condenaron a muerte.

Celebraba la misa en el calabozo. Y los guardias aprovecharon ese momento para decapitarlo, de rodillas, ante el altar. Era el año 1300.

Sepultado en la catedral de Baeza, su sepulcro ganó celebridad por las gracias que el Señor concedía por su intercesión. Su culto inmemorial fue confirmado por la Iglesia en 1670 y su canonización se llevó a efecto en 1675.

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Emilio y compañeros, Santos Mártires, 6 de diciembre  

 

Emilio y compañeros, Santos

Dionisia, Mayórico, Dativa, Leoncia, Tercio, Bonifacio, Servio y Emiliano (Emilio)


Etimológicamente significa " cortés y émulo". Viene de la lengua latina.

Nuestro santo, junto con otros amigos y amigas, les tocó vivir el horror del rey arriano contra los cristianos.

Sufrieron el martirio por defender la fe en la Santísima Trinidad. Su manía persecutoria se centró sobre todo en la mujeres de la alta nobleza.

Para vergüenza de ellas, las desnudaba en la plaza pública, y las castigaba lentamente hasta que morían sangrando.

Y cuanto más bellas eran, como Dionisia, más fuerte les daba las penas.

Había entonces en Africa un médico llamado Emilio, Emelio o Emiliano, cuñado de una de las chicas, Dativa en concreto, que se horrorizó al contemplar tales atrocidades.

Y con voz potente y clara le dijo a los jueces que eran inhumanos. Una vez que oyeron sus palabras y sin que le dejasen curar a las moribundas, el juez lo condenó a morir también por ser cristiano.

En la Edad Media se suscitó un culto muy especial a san Emilio en todo Nápoles.

La razón principal fue porque allí llevaron sus reliquias desde Africa. En el siglo XIV, los farmacéuticos lo eligieron como a su excelso patrono y le levantaron un templo en su honor.

¿En dónde sucedió todo esto?

Unos murieron en Vite de Bizacene (Túnez) en el año 484. El 25 de febrero, el rey de los Vándalos (477-484) redactó un decreto mediante el cual había que matar a todos los cristianos que no se hicieran arrianos. Una parte de los católicos, por miedo, apostataron; otros se escondieron hasta que desapareció el tirano. Otros, como san Emilio y compañeros/as defendieron su fe a costa de su muerte martirial.

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Abraham de Kratia, Santo Monje, 6 de diciembre  

Diciembre 6
Monje

 

Etimológicamente significa "hombre excelso, padre de muchos". Viene de la lengua hebrea.

Dice Mateo: " Tras haber sido bautizado, Jesús vio descender sobre sí el Espíritu de Dios, al tiempo que una voz proveniente del cielo decía: "Este es mi Hijo amado en quien me complazco".

Abraham fue un monje nacido en Siria en el año 474 y muerto en Palestina en el 558.

La vida de este santo es sumamente interesante. Estudió letras y sagrada Escritura.

A medida que se acrecentaba su sabiduría humana, aumentaba su santidad.

Dada su virtud y sus cualidades intelectuales, le nombraron abad del monasterio.

Pero he aquí que los monjes, antele ataque de unos nómadas, se dispersaron.

Se quedó solo. Lo pensó seriamente ante el Señor y, guiado por su divina voluntad, se marchó a Constantinopla.

A los 26 años lo nombraron abad de la abadía de Kratia, en Bitnia.

Diez años más tarde, volvió secretamente a Palestina para llevar una vida más tranquila y reposada.

Poco tiempo después, lo hicieron obispo de Kratia, en donde se prodigó haciendo el bien a todos los necesitados.

Nadie que acudiese a él, se volvía de vacío.

Sin embargo, él era consciente de que su sitio estaba en Palestina. Y a ella volvió para dedicarse a la contemplación, penitencia, oración y visitas de personas que iban a pedirle consejo.

El desierto era su alma y su vida.

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Luisa María Frías Cañizares, Beata Mártir, 6 Diciembre  

 

Luisa María Frías Cañizares, Beata

Nacida el 20 de junio de 1896 en Valencia, murió en Picadero de Paterna,Valencia, España, el 6 de Diciembre de 1936.

Conocida por su espíritu caritativo y por su empeño social, desarrolló su apostolado seglar en el mundo universitario y en el ámbito
parroquial.

Soltera, profesora de la Universidad de Valencia.

Para ver más sobre los 233 mártires en España haz "click" AQUI 

 

1er Jueves de mes día de Comunión y Adoración. Tu puedes ayudar a que Jesús sufra menos. al haber asumido los pecados futuros en el Huerto y pagar en la Cruz

JMJ

Pax

 

El mundo te necesita: por cada email nuestro, favor de rezar un minutito, un Padre nuestro o un Ave María DE CORAZÓN por el triunfo del Inmaculado Corazón de María. ¡Dios no se deja ganar en generosidad!

Dice María: "El Santo Rosario es el arma a la cual le teme el enemigo, es también el refugio de los que buscan alivio a sus pesares y es la puerta para entrar en mi corazón" (San Nicolás, 10.04.86)

La oración te llena de bendiciones y riega la fe ¡no dejes que se marchite! Reza al menos 3 minutos por día (sin horario) en la cadena de oración más grande del mundo, el Rosario Viviente.  Escribe a RosarioViviente+subscribe@yahoogroups.com

Ayuda a salvar almas. Favor de divulgar a su libreta de emails, e-grupos, blog, facebook, web o colocar en tu firma: Suscríbete al Evangelio del día y noticias católicas censuradas por los medios, escribiendo a:

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Promesa hecha el 25 de febrero de 1949

"Hija mía, haz que yo sea amado, consolado y reparado en mi Eucaristía. Haz saber en mi nombre que cuantos hagan bien la comunión con sincera humildad, fervor y amor, durante los primeros jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoración ante mi sagrario en íntima unión conmigo, les prometo el Cielo.

Di que honren, por medio de la Eucaristía, mis santas llagas, honrando primero la de mi sagrada espalda, tan poco recordada.

Quien al recuerdo de mis llagas una la de los dolores de mi Madre bendita y por ellos nos pida gracias espirituales o corporales, tiene mi promesa que serán concedidas, a menos que no sean daño para sus almas. En el momento de la muerte traeré conmigo a mi Santísima Madre para defenderlos".

 

Resumen de las condiciones

a)      comunión con sincera humildad, fervor y amor al menos dos primeros jueves de mes seguidos

b)      una hora de adoración al Santísimo Sacramento

c)       honrando la llaga de la espalda y las demás (por ejemplo, las de los clavos y la lanza)

 

 

Beata Alexandrina Maria da Costa

Nace en el año 1904 en Balasar (diócesis de Braga), pequeño centro rural, en Portugal, y muere en el mismo lugar en 1955, cuando tenía 51 años de edad.

También ella tiene en su vida puntos de semejanza con Teresa Neumann, Marthe Robin y el Padre Pío. No tenía los estigmas visibles pero durante 30 años permanece inmovilizada en el lecho. A menudo revivía la Pasión del Señor, en forma tan patética que impresionaba grandemente a quienes asistían. Diariamente tenía diálogos con Jesús y con la Virgen. Como Marthe, como el P. Pío, era asaltada y golpeada por Satanás y los espíritus del mal.

Alexandrina, hija de madre soltera, crece en medio de grandes dificultades económicas y también psicológicas por su falta de padre y lo que el medio condicionaba en ella por su circunstancia. Sin embargo, su carácter era abierto, vivaz, optimista. De su madre recibió educación religiosa seria y profunda. Fue a la escuela sólo durante un año y medio. A los ocho años empezó a trabajar bajo patrón. A los 12 fue víctima de una muy grave enfermedad y corrió el riesgo de morir. A los 14 era una señorita y de su persona, fina y delicada, emanaba gran fascinación. En una ocasión unos individuos trataron, tres en total, tomaron por asalto la casa de Alexandrina, cuando ella, su hermana y una amiga estaban empeñadas en la costura, con la intención de violarlas. Alexandrina, para salvar su pureza, no hesitó en lanzarse por la ventana y como consecuencia de la caída se hirió en la columna vertebral con gravísimas consecuencias. Fue atendida médicamente durante siete años pero inútilmente y terminó por quedar postrada, paralizada en el lecho.

Al comienzo hizo de todo por sanar. Le rogaba a Dios le diera la gracia de la salud, pero cuando se dio cuenta que aquella era su misión, es decir el sufrimiento, aceptó de corazón el calvario y lo vivió hasta su muerte con una sonrisa en los labios.

El 25 de abril 2004 fue proclamada Beata por el Papa Juan Pablo II.

En palabras del Postulador de la causa de beatificación, el P. Pasquale Liberatore sdb, "Alexandrina es una crucificada. Desde los 21 años y durante 30, queda postrada en el lecho hasta su muerte. Desde octubre del 38 hasta marzo del 42, es decir por tres años y medio, vive, hasta visiblemente, la Pasión de Cristo, que duraba cada semana del jueves al viernes. Entraba en éxtasis y revivía varias fases de la Pasión, así como la relatan los Evangelios. Sus padecimientos llegaban al culmen entre las 12 y las 3 de la tarde del viernes. A los testimonios se han sumado films y fotos. Sin saber cómo (ya que estaba paralítica desde 1925), al mediodía Alexandrina descendía de la cama. Cuando revivía la Pasión se movía como si la parálisis no existía. Repetía la agonía de Jesús en el Getsemaní, que era larga y penosa y emitía quejidos profundos y sollozos. Luego seguían, como si fuese un film, todos los otros episodios de la Pasión: la captura por los soldados, el proceso ante Pilato, la flagelación, la coronación de espinas, el camino al Calvario, la crucifixión. Alexandrina trasuntaba un enorme sufrimiento, estaba pálida, sudaba, sus cabellos se le empastaban. Después se notaban heridas en todo su cuerpo. En esos momentos estaba totalmente insensible a agentes exteriores de dolor. Caía camino al Calvario y quedaba como aplastada en tierra. Una vez un médico intentó levantarla y no pudo ni con la ayuda de otros dos colegas. No llegaron a alzarla ni siquiera un milímetro. Terminado el éxtasis quedaba ligera. En aquel tiempo pesaba sólo 34 kilos. Luego de marzo del 42, después de sufrir la Pasión vino el ayuno total. Durante los últimos 13 años y 7 meses de su vida no comió ni bebió nada. Su único alimento era la Eucaristía que el párroco le traía todas las mañanas. Jesús le había dicho: "No te alimentarás más en la tierra. Tu alimento es mi carne. Tu sangre mi sangre. Grande es el milagro de tu vida".

Ningún médico creía que pudiese acontecer algo así y querían demostrar que todo era un fraude. Llegaron a convencer a Alexandrina a someterse a un control científico, en ambiente hospitalario. La única condición que puso Alexandrina fue la de recibir todas las mañanas la Santa Comunión. En junio del 43 se hicieron las experiencias en un hospital cercano a Oporto. El especialista, Dr. Henrique Gomes de Araújo, que guiaba la verificación era profesor miembro de la Real Academia de Medicina de Madrid y miembro de la Sociedad Portuguesa de Química. Quedó aislada durante 40 días y bajo estricta vigilancia. Pese a que eran médicos agnósticos debieron concluir que se encontraban ante un hecho absolutamente inexplicable.

A los sufrimientos del ayuno y de la Pasión se agregaban las vejaciones diabólicas y las incomprensiones de los hombres, incluso (y esto era lo peor) de Iglesia. El Demonio la tentaba contra la fe, la asaltaba arrojándola del lecho e hiriéndola.

La misión de Alexandrina era la de sacudir al mundo acerca de los efectos del pecado, invitando a la conversión, ofreciendo testimonio de vivísima participación a la Pasión de Cristo y por tanto a la redención del hombre.

La beata quería cerrar el infierno. Sobre su tumba hizo poner este epitafio: "Pecadores, si las cenizas de mi cuerpo pueden ser útiles para salvaros, acercaos, pasad por encima, pisotead hasta que desaparezcan. Pero, no pequéis más, no ofendáis más a nuestro Jesús! Pecadores, querría deciros tantas cosas! Para escribirlas todas no bastaría todo este gran cementerio. Convertíos. No ofendáis a Jesús! No queráis perderlo para toda la eternidad! Él es tan bueno. Basta con el pecado. Amad a Jesús. Amadlo!"

Su misión fue expiatoria y de intercesión.

Pedidos y promesas del Señor hechos a la Beata Alexandrina Maria da Costa, mensajera de la Eucaristía

Promesa hecha el 25 de febrero de 1949

"Hija mía, haz que yo sea amado, consolado y reparado en mi Eucaristía. Haz saber en mi nombre que cuantos hagan bien la comunión con sincera humildad, fervor y amor, durante los primeros jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoración ante mi sagrario en íntima unión conmigo, les prometo el Cielo.

Di que honren, por medio de la Eucaristía, mis santas llagas, honrando primero la de mi sagrada espalda, tan poco recordada.

Quien al recuerdo de mis llagas una la de los dolores de mi Madre bendita y por ellos nos pida gracias espirituales o corporales, tiene mi promesa que serán concedidas, a menos que no sean daño para sus almas. En el momento de la muerte traeré conmigo a mi Santísima Madre para defenderlos".

"Habla de la Eucaristía, que es prueba de amor infinito, que es el alimento de las almas.

Di a las almas que me aman, que vivan unidas a mí durante el trabajo, en sus casas, sea de día que de noche, se arrodillen a menudo en espíritu y con la cabeza inclinada digan:

'Jesús, te adoro en cada lugar donde moras sacramentado, te hago compañía por aquellos que te desprecian, te amo por aquellos que no te aman, te doy alivio por aquellos que te ofenden. Jesús, ¡ven a mi corazón!"

"Estos momentos serán para mí de gran alegría y consuelo. ¡Qué crímenes se cometen contra de mí en la Eucaristía!

"Que la devoción a los sagrarios sea bien predicada y propagada, porque por días y días las almas no me visitan, no me aman, no reparan,…No creen que yo vivo allí. Quiero que en las almas se encienda la devoción hacia estas prisiones de Amor…Son muchos los que, aún entrando en las iglesias, ni siquiera me saludan y no se detienen un momento a adorarme."

"Lejos del Cielo, lejos de Jesús son todos los que están lejos del sagrario… ¡Oh, si el sagrario fuese bien comprendido! El sagrario es la vida, es el amor, es la alegría, es la paz. El sagrario es el lugar de dolor, de ofensas, de sufrimiento. El sagrario es despreciado; Jesús del sagrario no es comprendido"

"Yo querría muchos guardias fieles, postrados ante los sagrarios, para no dejar que ocurran tantos y tantos crímenes!"

"Que me pidan todo cuanto quieran estando ante mi presencia, delante del sagrario. Es de allí que viene el remedio para todos los males."

El Señor le explicó el motivo por el cual Alexandrina, viviendo los últimos 13 años de vida de la sola Eucaristía, sin alimentarse con nada más. Le dijo:

"Hago que tú vivas sólo de mí, para mostrar al mundo el valor de la Eucaristía, y que es mi vida para las almas… Háblales a las almas, hija mía, háblales del Rosario y de la Eucaristía! El Rosario! El Rosario! El Rosario! La Eucaristía, mi Cuerpo, mi Sangre!"

Según cuenta Alexandrina en su "Autobiografía", fue en Póvoa de Varzim que hizo su primera comunión.."Yo tenía entonces 7 años…Tomé la comunión de rodillas y a pesar de que era pequeña de talla pude fijarme en la Sagrada Hostia de tal manera que se quedó impresa en mi alma. Creí entonces unirme a Jesús para no separarme nunca más de Él. Él tomó posesión de mi corazón, así me parece. La alegría que sentía no se puede expresar. A todos les anunciaba la buena nueva... »

"Tú eres el sagrario que Yo he elegí, para que Yo more en él y en él repose. Quiero saciar tu sed por mi Sacramento de amor.

Tú eres como el canal por donde pasarán las gracias que quiero distribuir a las almas y a través del cual las almas vendrán a mí. Me sirvo de ti para que muchas almas vengan a mí. Por tu intermedio muchas almas serán estimuladas a amarme en la Santísima Eucaristía."

 

Fuente: http://adoracionperpetua.info/bibliotecae1.php?li_1=x&li_2=x&li_3=current&li_4=x&li_5=x&li_6=x&li_7=x&li_8=x

 

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Preguntando San Bernardo al Divino Redentor, cual fue el dolor que mas sufrió y mas desconocido por los hombres, Jesús le respondió:

Yo tenia una llaga profundísima en el hombro sobre el cual cargue mi pesada cruz; esa llaga era la mas dolorosa de todas. Los hombres no la conocen. Honrad pues esta llaga y haré todo lo que por ella pidas...

Oración

Oh amado Jesús, manso Cordero de Dios, a pesar de ser yo una criatura miserable y pecadora, te adoro y venero la llaga causada por el peso de vuestra cruz que abriendo vuestras carnes desnudo los huesos de vuestro hombro sagrado y de la cual vuestra Madre Dolorosa tanto se compadeció. También yo, oh carísimo Jesús, me compadezco de Vos y desde el fondo de mi corazón te glorifico y te agradezco por esta llaga dolorosa de vuestro hombro en la que quisiste cargar vuestra cruz por mi salvación. Ah! por los sufrimientos que padeciste y que aumentaron el enorme peso de vuestra cruz, ruegote con mucha humildad, ten piedad de mi pobre criatura pecadora, perdonad mis pecados y conducidme al cielo por el camino de la cruz.

Se rezan siete Ave Maria y se agrega:

Madre santísima imprime en mi corazón las llagas de Jesús Cristo crucificado... (Indulgencia de 300 días)
Oh dulcísimo Jesús, no seas mi juez si mi salvador... (Indulgencia de 100 días)


Coronilla a la Llaga mas Dolorosa de Jesús

Rezar con las cuentas del Santo Rosario pero remplazar las palabras por estas:

En las cuentas del Padre Nuestro: " Padre Celestial, te ofrezco la
Llaga de tu Divino Hijo Jesucristo, en expiación de nuestros pecados
Y los del mundo entero"


En las cuentas chicas: " En honor a la Llaga de tu Hombro y
Por sus méritos, Jesús y María os amo salvad las almas"



En las tres últimas cuentas rezar un Padrenuestro y tres Avemarías,
En honor -dice Jesús- al dolor de mi Madre causado por verme sufrir tanto, y en honor a su corazón Inmaculado dolorido por tanto pecado, también rezad por mis pobres descarriados, recen con mucha fe y confianza.


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Es el fraile Modestino de Pietrelcina, hijo espiritual y confidente el P. Pío, quien trajo a la luz un nuevo dolor, una nueva y luminosa llaga del santo.

Un día el Padre Pío dijo a Fray Modestino que "uno de los grandes dolores que sentía era cuando tenía cambiarse la camiseta", la prenda de lana que estaba en directo contacto con su torso. Fray Modestino no comprendió que significaba verdaderamente la frase, y creyó que se refería al dolor que podría producir el contacto con la llaga del costado, que reproducía la llaga del costado de Cristo.

Entretanto, el 4 de febrero de 1971, poco más de dos años después de la muerte del P. Pío, el superior de Fray Modestino le encargó que recogiera todo lo que había pertenecido a Padre Pío y lo sellara en bolsitas. Fue ahí que se dio cuenta de que en la camiseta había una gran mancha a la altura del hombro derecho, cerca de la clavícula. La mancha tenía un diámetro de unos diez centímetros (más o menos el que se nota en la Sábana Santa). Al quitarse la camiseta, el dolor debía ser tremendo si la llaga estaba en carne viva.

"Informé en seguida de este descubrimiento al padre superior - recuerda fray Modestino - quien me dijo que escribiera un breve informe. También el padre Pellegrino Funicelli, que durante años había asistido al Padre Pío, me confió que, al ayudar muchas veces al Padre a cambiarse la camiseta de lana que llevaba, notaba siempre, en unas veces en el hombro derecho y otras en el izquierdo, una equimosis circular".

 

El Padre Pío también le contó a Juan Pablo II

En el libro "L'autobiografia segreta" -de Francesco Castelli, historiador, postulador de la causa de beatificación de Karol Wojtyla y profesor de Historia de la Iglesia moderna y contemporánea en el ISSR "R. Guardini" de Taranto- se cuenta que el cardenal Andrzej Maria Deskur, en una entrevista, se refirió a un encuentro en San Giovanni Rotondo, en abril de 1948, entre el entonces sacerdote Karol Wojtyla y el fraile estigmatizado. Fue entonces cuando el fraile le comunicó la existencia de la "llaga más dolorosa".

Una noche, un dolor agudo despertó a Fray Modestino

Pero Fray Modestino quería una confirmación, de aquel que estando ya en la gloria había sido tan cercano a él en el tiempo. "Una noche, antes de dormir, le hice una petición en la oración: 'Querido Padre, si realmente tenías esa llaga, dame una señal'. Me dormí. Pero, exactamente a la una y cinco minutos de esa noche, mientras dormía tranquilamente, un dolor agudo y repentino en el hombro me hizo despertar. Era como si alguien, con un cuchillo, me hubiera descarnado el hueso de la clavícula. Si ese dolor hubiese durado unos minutos más, creo que habría muerto. Al mismo tiempo, oí una voz que me decía: '¡Así he sufrido yo!'. Un intenso perfume me envolvió y llenó toda mi celda. Sentí el corazón desbordante de amor a Dios. Sentí una extraña sensación: ser privado de ese sufrimiento insoportable me era aún más penoso. El cuerpo quería rechazarla pero el alma, inexplicablemente, la deseaba. Era dolorosísima y dulce a la vez. ¡Por fin lo había comprendido!".


Fuente: http://es.gaudiumpress.org/content/84109


¡ Ave María puríssima !

 

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Unidos en el Corazón de la Sagrada Familia,

 

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¿Falta fe a tu alrededor? Difunde estos videos que muestran la existencia de Dios, el alma, Jesús, etc.:

 

Dios ¿existes? ¡pruébalo científicamente!

 

¿Ser Cristiano o ser Católico?

 

http://www.youtube.com/watch?v=MBiXbJmGzc4 (se sugiere apagar el audio por ser irreverente)

 

http://www.youtube.com/watch?v=7JxdzUt7OS0

busca en youtube.com "cuerpos incorruptos"

 

http://www.youtube.com/watch?v=X-OKa0DniDs

busca en youtube.com "Ricardo Castañón" (esto no es un aval a Catalina Rivas)

 

http://www.youtube.com/watch?v=mHIpcNDhWIg

busca en youtube.com "milagros eucarísticos" y "exorcismo real"

 

http://www.youtube.com/watch?v=Ro2OJeYiZn0

busca en youtube.com "Gloria Polo"

 

Marino Restrepo, secuestrado por las FARC y liberado por un Niño:

Véalo en: www.marinorestrepo.com o en youtube.com busca: Marino Restrepo

http://www.youtube.com/user/PeregrinosdelAmor/videos?sort=da&view=0&flow=list
Testimonio en la web                                                    Bajar a MP3 (click derecho, y guarde como...) 

Véalo en: www.marinorestrepo.com o en www.youtube.com Busque: Marino Restrepo

 

Invitación

 

Míralo y dile:

"Jesús en Ti confío"

"Jesús en Ti confío"

"Jesús en Ti confío"

 

Jesús prometió misericordia a quien rece esto ante esta imagen y prometió obrar milagros por esta imagen, ¡difúndela y llénate de bendiciones!

 

No tengas vergüenza:

Marcos 9, 38          "Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles." Ver también Mt 10,33; Lc 12,9; 2 Tm 2, 12

 

Coloca esta invitación en todos tus emails.

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Quienes lo reciban, te lo agradecerán por toda la eternidad =)

 

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